Algunas veces me pongo a pensar en cuando realmente existirá la igualdad entre hombres y mujeres. En que duro es nadar contra corriente. Y en que muchas veces me faltan fuerzas porque todas no luchamos juntas.
Siempre he partido de la idea en que hombres y mujeres somos iguales. Con los mismos derechos y deberes. Así, en mi casa lo he podido vivir. Mis padres trabajaban y siguen trabajando los dos. Y a mi hermano y a mí, nos han educado exactamente igual.
Pero he visto como en casa de amigas mías, ellas tenían que hacer las tareas de casa porque eran la única chica. He soportado comentarios machistas (de otras mujeres), como que la cocina tenía que ir a mi gusto porque era donde iba a estar . Ni que fuera a dormir en ella!. Y he discutido con chicos de mi edad, por cómo debía distribuir las tareas del hogar…
Hoy en día, sigo soportando, que mi jefe me pregunte cada mes si pienso tener hijos. Seguro que si yo fuera un chico la pregunta iría en caminada hacia otra dirección…
Odio que hoy se celebre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Odio que tengamos que tener un Ministerio de Igualdad y odio darme cuenta que aún hoy debemos luchar cada día contra el mundo y contra nosotras mismas.